Las vistas fantásticas. La ubicación en un lugar muy tranquilo, solo se oían las cigarras, muy cerca de las calas más bonitas de la Costa Brava, la casa es muy amplia, le faltaría un repaso a la fachada, los colchones son viejos y la barbacoa estaba para tirarla. El jardín de la terraza de atrás estaba llena de malas hierbas. Las sábanas t toallas muy limpias, la cocina bien equipada Sin dudarlo volveremos, hemos sido muy felices.