Hablamos de una bonita casa rural ubicada en pleno casco urbano del pueblo, muy cerca de sus merecidamente famosas piscinas naturales, con todas las ventajas que esto conlleva. Cuidada hasta el más mínimo detalle, la atención y el mimo resultan evidentes en cada rincón. Todo en ella está pensado para que la estancia sea perfecta. La propietaria, Mercedes, ejerce como una inmejorable anfitriona y con su bienvenida contribuye a que te sientas como en casa desde el primer momento. En definitiva, sobresaliente... Un lugar cien por cien recomendable y en el que repetir sin pensárselo, que se suma, colocándose en lo más alto, a la extensa oferta de alojamientos de calidad con los que cuenta el precioso y entrañable pueblo que es Candeleda. Si aún no lo conocéis, no os lo penséis mucho más. Y para que la experiencia sea perfecta, contad con esta "Casa de mis suegros" como una opción muy a tener en cuenta. No os arrepentiréis.
¡Gracias por todo!
Sonia, Eduardo, Emma, Celia y Adrián