El sitio es tranquilo, ya que está apartado de todo. Me ha parecido caro para lo que realmente es. NO había y reclamé toallas, que pueden costar las más baratas 3 €, y me dijeron que no estaban incluidas. Sin embargo en su anuncio no están excluidas. De hecho tenían paños de cocina y no venían en la relación de enseres, como tampoco las sillas y las mesas. Me pareció de poco estilo no facilitar toallas cuando pagamos a 169 €/día. El sofá superincómodo. Ni siquiera una esterilla en el baño para no escurrirte. La sábanas no estaban colocadas en las camas, sino colgadas secándose. Si son pisos turísticos, que cobran estas cantidades, el servicio debe ser turístico. NO lo recomiendo por estos motivos.