Hemos tenido la suerte de pasar unos días en esta preciosa casa de Asturias durante el mes de agosto y la experiencia ha sido maravillosa.
La casa está situada en una aldea con mucho encanto y en una ubicación perfecta para disfrutar de Asturias. Todo estaba impecablemente limpio, muy acogedor y cuidado al detalle, y no nos ha faltado absolutamente nada. La casa cuenta con todas las comodidades necesarias para sentirse como en casa.
Pero, sin duda, una de las cosas que más recordaremos será la atención y amabilidad de sus propietarios, Sara y Ramón. Desde el primer momento fueron muy atentos y cercanos, haciendo todo lo posible para que nuestra estancia fuera perfecta.
Además, Ramón nos regaló uno de esos momentos que se quedan para siempre en la memoria. Nos invitó a conocer sus instalaciones y, gracias al telescopio que tiene allí, pudimos contemplar la Luna y Saturno de una manera espectacular. Nos habló del universo y consiguió transmitirnos su pasión y entusiasmo, haciendo que aquella experiencia fuera realmente entrañable y especial.
Nos vamos de Asturias con muy buenos recuerdos, no solo por la casa y el entorno, sino también por haber conocido a Sara y Ramón. Sin duda, recomendamos este alojamiento y esperamos tener la oportunidad de volver algún día.
¡Muchísimas gracias por todo, Sara y Ramón!