Piso totalmente amueblado con muy buen gusto. No falta de nada. Colchón de matrimonio y almohadas nuevas. Sofás nuevos. Tiene de todo lo que uno puede necesitar. Parece que está lejos de la playa pero es un paseo de pocos minutos. Entramos al piso y estaba todo muy limpio y nos gustó los numerosos detalles que tiene. Pero lo mejor, Fran. Nos dió todo tipo de facilidades, nos asesoró sobre dónde comer, qué visitar, siempre muy amable, en definitiva, una gran persona. Vamos que no soy de repetir vacaciones pero seguramente el año que viene volvamos por lo bien que hemos estado.