La casa es muy bonita y cómoda. Es bastante pequeñita pero bien equipada (salvo alguna cosilla del menaje de cocina). El dormitorio no tiene ventana por lo que es un poco claustrofóbico. La mayor pega es la inflexibilidad; entras muy tarde y tienes que salir muy temprano. Es fatal porque pierdes mucho tiempo en ello, cuando generalmente entras/dejas los alojamientos a las 12. Durante nuestra estancia hubo un problema con el aire acondicionado (el mismo día de llegada), y aunque en Homerti son muy amables y lo gestionaron para reemplazar el aparato, en el apartamento se personó una mujer muy maleducada y que exigía que el arreglo se hiciera con nosotros dentro de la casa (es decir, perdiendo tiempo de mis vacaciones) o sin estar nosotros (pero con nuestras pertenencias allí, claro). Increíble que durante mi estancia pagada venga alguien -que no se identificó- a exigirme algo! inconcebible.