La mujer, nos recibió con un bizcocho, una botella de vino y otra de champán. Muy amable y encantadora. Nos transmitió confianzaLa casa limpia, ordenada, grande, cómoda. No le falta ningún detalle. Hicimos barbacoa y al día siguiente paella ( había una paellera grande y un gran hornillo ). Mi madre se quedó enamorada de la cocina ( muy grande). Las fotos del anuncio son iguales a la realidad de la casa.La zona tranquilaSi q lo aconsejo para disfrutar con la familia Hemos quedado todos muy contentos