Una planta 13 con dos ascensores que cumplieron bien, no había demasiada ocupación, la limpieza era muy mejorable y el estado de conservación muy justo, si está bien equipado, aunque como digo necesitado de mantenimiento. Buen garaje. La piscina, sin hamacas, con mucho viento que la hace desagradable por las tardes. Compensa en parte el buen trato de Raúl y Hanna. Los precios de Calpe se han disparado y también hace ser más exigente con lo que se recibe.