Estuvimos un fin de semana de febrero hospedados en Casa Melchor con unos amigos y sus hijos.
Pasamos unos días fantásticos,disfrutando del alojamiento,por que casi no salimos de allí. A la casa no le falta de nada,esta completamente equipada a todo lujo de detalle.
Para destacar el txoko donde pasamos la mayor parte del tiempo,con su chimenea,futbolin,cocina americana,etc.
La calidad del sueño es excelente,con camas y colchones nuevos.
Y del jardín desde luego a destacar el porche de madera,que para cuando haga un poco de calor se tiene que estar de cine,con su barbacoa al lado para hacer brasas.
Recomendamos este alojamiento con los ojos cerrados...para verano volvemos a alojarnos seguro.