Hotel tranquilo y muy agradable situado en el centro de Chiang Rai. El personal es muy amable. El complejo es bastante grande, está bien cuidado y cuenta con varios edificios, lo que hace que el ambiente sea especialmente tranquilo. Hay un par de gatos adorables por los alrededores.
Las habitaciones son amplias y luminosas, y la cama que nos tocó era muy cómoda. En la zona de la piscina hay varias hamacas y el hotel proporciona las toallas necesarias para utilizarla.
El desayuno se sirve en un edificio independiente dentro del propio complejo. Es un espacio amplio, luminoso y muy cómodo. La variedad de comida es bastante buena, con opciones como fideos, pan, croissants, huevos, jamón, etc., aunque en general son opciones sencillas.
Uno de los puntos más positivos del hotel es su ubicación. Desde allí puedes llegar fácilmente caminando tanto a la plaza del mercado como a la terminal de autobuses. Un pequeño consejo: para ir andando, recomiendo salir por la puerta de la recepción, ya que Google Maps no identifica correctamente esta salida.
En general, un hotel excelente para pasar un par de noches tranquilas en Chiang Rai, especialmente si buscas una ubicación céntrica, habitaciones cómodas y un ambiente relajado.