Mi experiencia con Casa Francisco fue mixta, con puntos positivos, pero también con situaciones que dejaron un mal sabor de boca, sobre todo por la falta de empatía.
En septiembre de 2025 nos invitaron a una albercada en el hotel (27 y 28 de septiembre). Al reservar, cometí un error y seleccioné por equivocación 27 y 28 de diciembre. Expedia me indicó que no podía hacer cambios, por lo que tuve que hacer una nueva reserva correcta, pagando $2,300 adicionales, cuando ya había pagado $3,500 por la reserva equivocada.
Al llegar en septiembre expliqué la situación y solicité cancelación o reembolso, pero el hotel se negó sin mostrar flexibilidad. Entiendo las políticas, pero creo que también debería existir criterio y empatía. Desde ese momento la experiencia quedó marcada negativamente.
La estancia de septiembre fue aceptable: dos albercas, una reservada para la albercada, y todo bien, aunque nada extraordinario.
En la estancia de diciembre:
Recepción 8/10, habitación limpia y room service 10/10.
El gran problema son las albercas: solo una está templada, por lo que todo el hotel se concentra ahí. Saturación total, platos tirados, gente por todos lados y una experiencia muy incómoda. No tiene sentido ofrecer dos albercas si solo una es usable.
Por la falta de empatía con la reserva y la mala experiencia en áreas comunes, no volvería a este hotel.