En la llegada, al abrir el cajetín no había llaves. Durante casi 1hora esperamos la respuesta del propietario (era la 1 de la madrugada e íbamos con dos personas mayores...)
Su respuesta fue cambiarnos a otro apartamento, en el cual no había ni agua caliente ni plancha y estaba sucio en general. Se lo comunicamos a la mañana siguiente y no respondió hasta por la tarde.
Su respuesta, de nuevo, cambiarnos a la tercera planta. Ahí ya estuvimos hasta el final de la estancia, no hubo sorpresas. Se encontraba descuidado: cierta suciedad, las ventanas cerraban con dificultad, algunas ventanas sin cortina (entraba temprano el sol) y la puerta del baño te dejaba encerrado dentro.
También comentar que, incluso estando en la planta alta se escuchaban todos los ruidos, las paredes de papel. Por último, aunque los sofás sean sofá-cama... dormir en ellos es misión imposible. Entre los ruidos, la incomodidad del sofá y la incomodidad de los "cojines"...
Tiene pinta de ser el típico edificio que compra una persona que quiere especular y sacar el máximo sin cuidar, gestionar y prestar demasiada atención. No pongo reseñas en general, pero esta lo merecía.