“Me gustó que estuviera muy limpio, céntrico, el estacionamiento, el mobiliario en muy buenas condiciones, la flexibilidad en el horario de llegada, la amabilidad del personal y el detalle del café y pan disponible. Lo único malo es que se escucha mucho el ruido de la calle, las voces en los pasillos y de las habitaciones contiguas.”
“Me gustó que estuviera muy limpio, céntrico, el estacionamiento, el mobiliario en muy buenas condiciones, la flexibilidad en el horario de llegada, la amabilidad del personal y el detalle del café y pan disponible. Lo único malo es que se escucha mucho el ruido de la calle, las voces en los pasillos y de las habitaciones contiguas.”
María del Pilar