“Por el precio, caro. Para ser temporada baja, eran 50€ una habitación que parecía la celda de un monasterio. Las paredes de cartón piedra, donde se escuchaba todo y una cama incómoda. Eso sí, la ubicación perfecta.”
“Por el precio, caro. Para ser temporada baja, eran 50€ una habitación que parecía la celda de un monasterio. Las paredes de cartón piedra, donde se escuchaba todo y una cama incómoda. Eso sí, la ubicación perfecta.”
DANIEL