「Fui cambiado al Hotel Melia. El personal que hizo la transferencia fue honesto y comprometido. En el Melia estuvo todo muy bien, incluso cabe destacar que dormí muy bien y sin ruidos pero no pude disfrutar de la piscina qué fue mi mayor anhelo. Fuera de eso nada que lamentar.」
「Lo que no me gustó que la piscina estaba sucio y el piso estaba lleno de excremento de las gallinas de palo y de los pájaros. Tuve que coger el cedazo para recoger las hojas y mi yerno tuvo que coger la manga y limpiar, luego se lo dijimos a unos de los trabajadores y dijo que iba almorzar y que venía otro a sustituirlo y nunca llegó.」