“Cuando llegamos, esa carpa estaba peor que una sauna. Si sabían que íbamos a llegar, podrían haber encendido el aire. Nos cobraron $55 por un arreglo romántico con pétalos falsos y una botella que costaba menos de $10. Además, nos cobraron $80 por un masaje que, honestamente, fue el peor de mi vida. Todo el piso de la habitación estaba levantado. El agua nunca salió caliente, estaba helada.”
“Cuando llegamos, esa carpa estaba peor que una sauna. Si sabían que íbamos a llegar, podrían haber encendido el aire. Nos cobraron $55 por un arreglo romántico con pétalos falsos y una botella que costaba menos de $10. Además, nos cobraron $80 por un masaje que, honestamente, fue el peor de mi vida. Todo el piso de la habitación estaba levantado. El agua nunca salió caliente, estaba helada.”
LEONARDO